Tianji, N2O Abatement Project
Tianji
Proyecto de N2O, China
 
El Mercado del Carbono
El cambio climático causado por las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) representa una de las amenazas más serias que enfrenta el mundo actualmente
 
Lograr reducir sustancialmente este tipo de emisiones requerirá de un gran esfuerzo en el que estén involucrados gobiernos y compañías que actúen en base a tratados internacionales y a las medidas independientes que asuman empresas y privados, frente a la responsabilidad de todos de reducir las llamadas ‘huellas de carbono’ o ‘footprint’ que dejan los gases contaminantes en el medio ambiente. Las opciones de acción también están diversificadas, porque si bien es cierto que las emisiones de gases contaminantes pueden reducirse en su fuente de origen, una opción adicional es contribuir con reducciones de gases en otras partes del mundo, a través de la adquisición de créditos de carbono de proyectos desarrollados para ese efecto.

El Protocolo de Kioto, el Mecanismo de Desarrollo Limpio y la Implementación Conjunta 

La respuesta política internacional ante el cambio climático se inició con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC) establecida en 1992. Diseñada para generar conciencia y reunir conocimientos acerca de los desafíos y barreras enfrentadas por la mitigación del cambio climático, la UNFCCC definió un marco de referencia que ayude a estabilizar las concentraciones atmosféricas de Gases de efecto invernadero y para regular y prevenir las interferencias humanas que pudieran ser peligrosas para el sistema climático.

El Protocolo de Kioto, firmado en 1997 por más de 170 países, significó un gran estímulo y una confirmación para la UNFCCC, comprometiendo a muchos de las países industrializados y a las economías en transición – los llamados “Países Anexo1" – a comprometerse con metas individuales legalmente obligatorias para limitar o reducir el total de emisiones de gases de efecto invernadero en a lo menos un 5% bajo los niveles de emisiones de 1990 durante el período 2008-2012. 

Además de definir las primeras metas internacionales para reducir las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero, el Protocolo de Kioto estableció, por primera vez, un medio para lograr que los países en vías de desarrollo participaran en la mitigación del cambio climático, permitiendo además que se generara una solución con bases financieras para aspirar a solucionar un problema ambiental, lo que claramente llevó también este tema a ser materia obligada en la planificación de la energía limpia.

El Protocolo de Kioto aprobó el uso de 3 “mecanismos flexibles” para facilitar el logro de los objetivos de reducción de emisiones GEI. Estos fueron:


1) Comercialización de Emisiones: permitir la transferencia internacional de la asignación nacional de derechos de emisión, entre los diferentes países Anexo 1;

2) El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL): un mecanismo que permite la creación de Certificados de Reducciones de Emisiones (CERs) mediante proyectos de reducción de emisiones, regulados por el Comité Ejecutivo MDL;

3) Implementación Conjunta (IC): la creación de créditos de reducción de emisiones suscritos a través de inversiones transnacionales entre países y/o empresas del Anexo 1 (países industrializados).

La razón fundamental detrás de estos tres mecanismos se basa en que el cambio climático es un problema global y que la ubicación de las reducciones de las emisiones de gases de efecto invernadero es irrelevante en términos científicos y en consecuencia puede estar en cualquier país.

Mientras las reducciones de emisiones generadas por estos tres mecanismos flexibles tienen diferentes nombres técnicos dependiendo del tipo de mecanismo por el que son generadas, igualmente se conocen como “créditos de carbono”. Estos créditos se miden en toneladas de dióxido de carbono equivalente (tCO2e) . Un crédito de carbono representa una tonelada de CO2e no emitida ni reducida. Estos tres mecanismos flexibles, junto con el Esquema de Comercialización de la Unión Europea (EU ETS) establecida por ésta última con el fin de cumplir las metas del Protocolo de Kioto, crearon el más grande de los mercados ambientales en todo el mundo para la comercialización de este tipo de créditos. 

El Esquema de Comercialización de Emisiones de la UE


La Fase I del Esquema de Comercialización de Emisiones de la Unión Europea (EU ETS) comenzó el primero de enero de 2005. El EU ETS cubre las emisiones CO2 de aproximadamente 11.000 instalaciones en sectores de energía intensiva de la UE que representan alrededor del 46%, más de 2 mil millones de toneladas de emisiones de CO2 al año. Los cinco sectores principales que cubre la EU ETS son la energía y la generación de calor, el hierro y el acero, las refinerías de petróleo mineral, la industria de la minería (cemento, vidrio, cerámica) y los sectores de celulosa y papel. 

De acuerdo con lo dispuesto en el EU ETS, a las instalaciones se les entrega una asignación de EUA, cada una equivalente a 1 tonelada métrica de CO2. En abril de cada año, las instalaciones deben entregar una cantidad de EUA equivalente a las emisiones generadas en el año anterior. La comercialización de EUA, y en consecuencia el incentivo para reducir las emisiones, es estimulada por muy pocas asignaciones que son distribuidas a las instalaciones de acuerdo con lo estipulado en EU ETS, produciendo una disminución. 

Las instalaciones tienen la opción de reducir las emisiones internamente o comprar asignaciones de otras instalaciones, en la forma de intercambios o a través de corredores. La capacidad de comercializar las asignaciones agrega un grado de flexibilidad, el cual no existiría en caso de un límite de emisiones directas. De acuerdo con la EU ETS, una instalación tiene el incentivo de reducir las emisiones cuando el precio EUA aumenta por sobre el costo de reducción. Además, tiene el incentivo de reducir las emisiones más allá de sus propias necesidades y llevar el exceso de reducciones al mercado. En general, la reducción neta de emisiones es la misma que habría en caso de un límite directo, pero se realiza al costo económico más bajo.

Los mercados voluntarios

IEn los mercados de carbono voluntarios, las actividades que reducen las GEI producen reducciones de emisiones verificadas (VERs) que se pueden vender a empresas o personas que voluntariamente desean reducir las llamadas “huellas de carbono” o "footprint" que dejan sus emisiones. Los proyectos de reducciones de emisiones GEI desarrollados de acuerdo al Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kioto (MDL) han sido muy exitosos en efectivamente reducir las emisiones y en generar Certificados de Reducciones de Emisiones (CERs), los que posteriormente son comprados por los gobiernos y las organizaciones en Europa y Japón para ayudarles a cumplir sus objetivos de reducción de emisiones. A pesar de que las reducciones voluntarias son similares a los créditos regulados, son diferentes en algunos puntos importantes. 

Las VERs pueden ser generadas por proyectos que:
  • estén ubicadas en un país que no ha sido ratificado en el Protocolo de Kioto o que no cuente con la infraestructura para apoyar el desarrollo del proyecto MDL;
  • aún no han sido registradas de acuerdo con el MDL;
  • están fuera del alcance del MDL;
  • son demasiado pequeñas para garantizar los costos de aprobación MDL;
  • han sido específicamente desarrolladas para el mercado voluntario.
Varios mercados voluntarios se encuentran en desarrollo en todo el mundo. Sin embargo, no existe un solo organismo regulador que actualmente exija el cumplimiento de estándares de calidad en relación con el desarrollo y comercialización de las VERs. Por esta razón, es importante asociarse con una compañía como EcoSecurities, la que cuenta con una extensa experiencia en el desarrollo de proyectos de reducción de emisiones de alta calidad los que entregan reducciones de emisiones reales y medibles.